jueves, 14 de mayo de 2015

¿Quién es Kinich Ahau?

¿QUIÉN ES KINICH AHAU?

 Por Venerable Abuela Nah Kin

La palabra Kinich Ahau viene de la lengua maya y significa:
Kin es el sol
Ich es rostro y
Ahau es Sacerdote o Señor, 
en su conjunto significa: "El Sacerdote del rostro Solar".

El concepto de un Dios Sol está profundamente arraigado en el pensamiento sagrado de la cultura Maya, se presenta en innumerables representaciones, bien sea en glifos, en estelas, en mascarones o en monumentos. 

Kin representa al astro rey, al cuerpo físico del Sol; pero Kinich Ahau representa al Espíritu del Sol, a la Esencia que mora en él, quién es una entidad consciente e inteligente. 

Miguel León-Portilla en su libro "Tiempo y Realidad en el Pensamiento Maya" nos dice lo siguiente: 
"Confirmando lo arraigado de esta antigua concepción Maya de kin, aparecen algunas de las posteriores lucubraciones mitológicas y religiosas de los sabios y sacerdotes del periodo postclásico en relación con el mismo tema. Bien sabido es, como lo ha mostrado entre otros Eduard Seler, que, sobre todo entre los mayas de Yucatán, kin se presenta ligado estrechamente con varios títulos de la que parece ser una misma deidad. Así según el testimonio de Landa y Cogollado y de la Relación de Valladolid, él es Kinich Ahau, "el Señor del ojo o del rostro solar", conocido otras veces como Kinich Kak moo, "el Señor del rostro solar, guacamaya de fuego", el que con frecuencia se identifica también con el gran dios Itzamná. Y todavía podría añadirse que existe más de un testimonio según el cual Kinich Ahau Itzamná llega a ser venerado como hijo o manifestación solar del supremo y único dios Hunab Kú."

En el Código Desdre aparece en varias ocasiones el glifo del Sol, asociado al periodo clásico donde se presenta dentro del rico complejo teológico. Aparece con igual fuerza en el libro sagrado del Chilam Balam donde el Sol está relacionado con el tiempo y el día, se encuentra entre la realidad y la mitología, pero ante todo se manifiesta la omnipresencia de la deidad soberana solar. 

Kin, el Sol está igualmente asociado como patrón de la música, de la poesía y de la casa.

Kinich Ahau está dentro de las deidades más importantes del Firmamento, y dentro del panteón teológico Maya se encuentra profundamente relacionado con la suprema deidad Itzamná, juntos integran una entidad de cuatro dioses (los cuatro itzamnaes), deidades de la lluvia, representados unas veces en forma de iguanas o lagartos bicéfalos y otras en forma de serpientes de una o dos cabezas.

Itzamná es una enigmática deidad, la más discutida y compleja, a su vez es la más relevante y da origen a varias leyendas, se puede diferenciar dos aspectos: el humano y el Divino. Es el hijo de Hunab Kú, en los códices se le representa con mandíbulas, sin dientes y mejillas hundidas, con nariz aguileña, en algunas ocasiones con barbas que simbolizan a los rayos solares.

Al igual que Itzamná, Kinich Ahau tiene una representación humana, al tratarse de un Sumo Sacerdote que vivió en la antigua ciudad de Uxmal, ejerciendo su gobierno espiritual desde este majestuoso centro ceremonial. Trajo a su pueblo un gran esplendor en las ciencias sagradas y las artes sublimes, llevando a su Cuerpo Sacerdotal y al pueblo a los niveles elevados de la Ascensión Solar, que consiste el elevar la vibración del cuerpo físico hasta las escalas sutiles de las frecuencias superiores y así alcanzar la inmortalidad.

Cuando este Sacerdote Solar alcanza su graduación como Maestro Ascendido, se convierte en una Deidad asociada con el poder Solar y así cumple la función de preservar la Llama Dorada, símbolo de la Perfección Crística de los seres humanos.

Su representación fue adorada en muchos centros de poder entre el pueblo Maya, prueba de ello son los mascarones de Kinich Ahau que se encuentran en el mundo Maya, en fechas recientes se han hallado 5 mascarones en la pirámide de Acanceh que corresponde al Periodo Clásico Temprano y que constituye uno de los resultados más significativos de los trabajos arqueológicos en los últimos años; en Yucatán se encuentran también mascarones en Xcambó (cerca de la costa). Los rostros solares se han encontrado fuera de Yucatán en Lamanai y Cerros, en Belice; en Uaxactún, El Mirador y Tikal en Guatemala; en Konhulich y Chankanbakán, Quintana Roo, en Edzna, Campeche; en Comalcalco, Tabasco; en Copán, Honduras y en otros asentamientos.