viernes, 16 de enero de 2015

Leches Vegetales y su elaboración


      
 Somos parte de una generación que promocionó exhaustivamente los “beneficios” de la leche de vaca; sobre todo como una fuente invaluable de proteínas. Pero también somos la generación que está experimentando los efectos nocivos de la leche de vaca industrializada: desnaturalizada, pasteurizada, deslactosada, con “vitaminas” y “minerales” añadidos, descremada, etc. Las cuales no solamente no son la panacea comercial que nos publicitan; sino por el contrario, son un brebaje químico altamente alergénico, que produce una cantidad de síntomas que afectan la vitalidad del organismo y su sano funcionamiento.

            Enfermedades tales como: el colon irritable, síndrome de fatiga crónica, diarreas crónicas, flatulencias, embotamiento mental, gripes recurrentes  y muchas más, se deben al consumo de lácteos. La proteína aportada por la leche es difícil de digerir y por lo tanto, de un alto costo para la salud.

            La opción sana, natural y por lo tanto, que aporta mayores beneficios es el sustituir la leche de vaca por leches vegetales; de granos, semillas o cereales que contengan un alto valor nutricional y de fácil asimilación por el organismo.

            Realmente el hacer leches vegetales es extraordinariamente fácil, compartiré los principios generales para elaborar este tipo de leches, que lo único que nos piden es un poco de atención para obtener un máximo de beneficios. 
  
PRINCIPIOS GENERALES DE SU ELABORACIÓN
Los sencillos pasos principales casi siempre son los mismos :
Remojar en agua : Las semillas, frutos secos o nueces. Dependiendo del cereal o fruto seco que se trate tiene su tiempo de remojo, por ejemplo: la avena solo unos 30 minutos y el arroz solo 1 hora, el ajonjolí lo remojas solo durante la noche.

Mezclar con agua fría,  o bien,  cocer en agua hirviendo. Algunos solo con el remojo es suficiente y pasan al proceso de ponerles agua y licuarlos, pero los granos como la soya requieren cocción.  

* Licuar perfectamente y  colar  con un lienzo o gasa fina.

* Si quieres tener cubiertas tus necesidades de calcio diarias el alga roja Lithothamnion Calcareum (búscala en herbolarios y establecimientos de dietética). Agregando un 4% de esta alga roja en un litro de leche vegetal, obtendrías en una ración de 250 ml de leche, el 37,5 % del calcio recomendado al día.

* Para hacerlas más grasas, agregar aceites vegetales prensados en frío ( lino, girasol, sésamo, de semillas de cáñamo Hemp).

* Se conservan en refrigeración. 
Estas leches se conservan máximo 48 horas.

LECHE DE ALMENDRAS
* 15 almendras peladas
* Medio litro de agua
1- Remojar las almendras peladas durante 24 horas
2 – Triturar, filtrar y endulzar.
La almendra es una de las semillas oleaginosas más nutritivas y es altamente alcalina. Contiene proteínas de alto valor biológico, minerales, vitaminas y ácidos grasos esenciales. Aporta más calcio que la leche vacuna: 100g de leche de almendras aportan 252mg de calcio. Esta leche es ideal para el sistema nervioso y muy digestiva (no produce fermentaciones). Se aconseja para los niños, deportistas, embarazadas y madres en lactancia.

LECHE DE ARROZ
* Una taza de arroz integral
* Ocho tazas de agua
* 1/4 de una cucharadita de sal
* Lavar y tostar el arroz a fuego mínimo sin nada de aceite hasta que se dore.
* Agregar el agua y cocer 2 horas tapado y a fuego lento.
* Triturar, filtrar y si es necesario endulzar.

LECHE DE ALPISTE
Es importante que sea alpiste para consumo humano (libre de otras semillas o aditivos) Lo ideal es comprarlo en herbolarios ó tiendas naturistas.

1 – Ponemos a remojo cinco cucharadas soperas de alpiste durante toda la noche.

2 -Por la mañana le quitamos el agua y licuamos las semillas.
3 – Añadiremos a las semillas licuadas, un litro de agua hervida y fría, a continuación lo colaremos y ya tenemos lista la leche de alpiste.
Es un potente antioxidante con un alto contenido en proteínas vegetales.Ayuda a reducir el colesterol

LECHE DE COCO
* Un coco
* 1/2 litro de agua
Rompes el coco con un martillo. 
2 – Licuar el agua de coco con la carne del mismo, junto con ½ litro de agua pura.
3 – Colar la leche de coco con un paño o gasa fina.


LECHE DE QUINOA
* Dos cucharadas de quinoa
* una taza y media de agua caliente
1 – Remojar el grano durante 24 horas. Llevar a hervor y cocinar a fuego mínimo 10 minutos.
2 – Licuar, colar y endulzar si es necesario.
Esta leche es utilizada en los países andinos para alimentar a los bebes. No resulta alergénica y es muy alcalina y proteica.


LECHE DE AJONJOLI (sésamo)
* Media taza de semillas de Ajonjoli
* Medio litro de agua
1 – Moler las semillas en un molinillo si es posible y sino. agregarles el agua y licuar bien ambos ingredientes. Dejar macerar 24 horas.
2 – Licuar, filtrar y endulzar.
Las semillas de sésamo son muy ricas en ácidos grasos esenciales, lecitina, minerales y vitaminas. La lecitina es una grasa fosforada y un nutriente de las células cerebrales. La leche de sésamo tiene más calcio que la leche vacuna: 100g de semillas de sésamo sin tostar contienen 1.125mg de calcio, mientras que dos vasos de leche vacuna contienen sólo 500mg.

LECHE DE LINO
* Una taza de semillas de lino
* Un litro de agua
Licuar las semillas y dejar reposando en agua reposar 24 horas
Volver a licuar, filtrar y endulzar al gusto.

LECHE DE AVENA
* Media taza  de avena
* Un litro de agua
* stevia, azúcar moscabado o agave al gusto
* Una pizca de sal
* Una cucharada pequeña de aceite de girasol
*Unas gotitas de vainilla y un poco de canela en polvo.

Instrucciones:
1 – Mezcla la avena con el agua, el aceite de girasol, el azúcar y una pizca de sal.
2 – Sube el fuego hasta que llegue a hervir y luego baja el fuego al mínimo.
3 – Deja cocinando al fuego 4 o 5 minutos. Apaga el fuego, añade la esencia de vainilla y déjala reposar durante 10 minutos.
4 – Licuar, colar y endulzar.
Esta leche favorece el peristaltismo intestinal y actúa como un gel que suaviza las mucosas intestinales. La avena es sedante y relajante del sistema nervioso.





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