lunes, 24 de noviembre de 2014

EL TIEMPO DEL SER

EL TIEMPO DEL SER
Nos fuimos acostumbrando a escuchar la frase: “Estamos en el aprendizaje de la vida”, “Estamos aquí para aprender”,  “Todo es un aprendizaje”. Estas frases por el uso constante se volvieron un hábito y una creencia básica; de que habíamos elegido esta vida porque teníamos algo que aprender en ella.
Sin embargo, hay un engaño dentro de esta frase y es que, hagas lo que hagas siempre eres un aprendiz, siempre eres un estudiante, siempre estas carente y necesitas algo más; por lo tanto, nunca estás pleno, nunca estás completo, nunca estás en tu máximo poder de Ser.
Sí te das cuenta, el decir que “todo es un aprendiza”,  siempre te pone en un estado de inmadurez, de negación con respecto a tus propias capacidades y minimiza tus cualidades.
Este es el momento de asumir la grandeza y la belleza del espíritu que ya pulsa luminosa dentro de ti, en este momento. La radiante presencia de tu Ser Superior es una presencia innegable, que se manifiesta en el presente.
Cuando asumimos nuestro sublime grandeza, comenzamos a actuar con mayor claridad, centrados en el poder superior, más llenos de amor, comprensión y claridad mental.
Por lo que te sugiero que de momento a momento te recuerdes a ti mismo, con afirmaciones positivas y contundentes, siempre en primera persona:
“YO SOY LA PRESENCIA VICTORIOSA, AQUÍ Y AHORA”
“YO SOY EL AMOR DIVINO ACTUANDO AQUÍ”
“YO SOY LA SUPREMA CONCIENCIA”
“YO SOY INTELIGENCIA Y CLARIDAD MENTAL”
“YO SOY UN SER COMPLETAMENTE CAPAZ, FUERTE PODEROSO Y LLENO DE UNA CLARA VISIÓN
“TODO EL PODER DE DIOS MORA EN MI”
Y como estas frases,  muchas otras que te proporcionen la certeza de que en este momento estas asumiendo tu Verdadera Identidad; aquella que deriva de las Esferas Superiores de conciencia. De esta manera te experimentaras con la fuerza espiritual, con el estado de conciencia y con los dones y cualidades óptimos para hacerle frente a la existencia con mayor sabiduría, amor y luz.
Espero que esta reflexión te sirva para que sueltes la palabra “aprendizaje”. Para que ya no la uses como un escudo que te minimiza. Ahora adhiérete a la idea de “YO SOY” en donde inscribes tus mejores cualidades, atributos o dones.
Ahora ya no te preguntes: “Qué tengo que aprender aquí…”  sino pregúntate: “en esta situación que tengo que RECORDAR de mi SER”.
Practica este cambio de visión y veras como todo tu entorno se transforma; pasa de ser un espacio difícil de manejar, a uno donde te sientes perfectamente capaz de manejarlo con soberana destreza.
Siéntete como un ser victorioso capaz de caminar en la vida con los pies firmes en la tierra y asumiendo la trascendental fuerza de tu ser espiritual.



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